LOUIS ROEDERER

Nuestros vinos de champagne toman sus virtudes de la tierra. Pero es el trabajo de orfebre de nuestros viticultores y enólogos, en cada etapa de su creación, que hará de ellos grandes champagnes. Viticultores-compositores, siempre en busca de la perfección, los hombres que trabajan en la elaboración de los champagnes Louis Roederer saben hacer fructificar esta tierra, expuesta a los caprichos del cielo, mediante la práctica de una viticultura a medida adaptada al perfil de suelo de cada parcela. Depositarios de una tradición secular, nuestros viticultores buscan la madurez plena de las uvas, respetando el suelo y la biodiversidad. La importancia otorgada a los principios de la agricultura biodinámica les permite enriquecer aún más la variedad de sabores a su disposición.

Las uvas de nuestras 410 parcelas se prensan en los mismos sitios de cosecha. Los jugos obtenidos se conservan separados, parcela por parcela, dentro de más de 450 cubas pequeñas de acero inoxidable, donde comienza su fermentación. Esta selección precisa y esta vinificación, denominada “parcelaria”, garantizan el respeto del origen, la trazabilidad de las uvas y el conocimiento perfecto del fruto de casi cada hilera de la viña. El contenido de las cubas se prueba cada día y se clasifica según las familias de aromas, de sabores, de temperamentos. Luego se los vuelve a probar y a clasificar, continuamente. Así, nuestros vinos siguen su evolución hacia la plena revelación de su personalidad.